Ni llorando en Miami ni gozando en La Habana

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de asistir al segundo y último día de la gala de premiaciones de Lucas en el Karl Marx gracias a una invitación de una amiga, pues no estaba dispuesto a pagar los 5 o 6 CUC que pedían los revendedores en Revolico. Mas, a pesar de la presencia allí, dentro y fuera del escenario, de gran parte de ‘lo que más vale y brilla’ del video y la música en Cuba, no me fui complacido. Es más, salí bastante decepcionado con lo que vi y escuché.

Tengo que admitir que no me gusta mucho la Charanga Habanera. Sí, algunos temas los disfruto, no lo puedo negar, y hasta los tatareo (¿para qué engañarnos?). Tal vez debiera decir que lo que no ‘digiero’ fácilmente es casi todo lo que rodea a la Charanga y sus canciones.

Sin ir mucho más lejos, recuerdo su concierto hace pocos meses en la Tribuna. Tuve la oportunidad de ‘disfrutarlo’ desde el balcón de casa de una amiga en uno de los altos edificios adyacentes. No miento cuando escribo que las broncas casi tumultuarias comenzaron bastante antes que la música y terminaron cuando ya los integrantes de la agrupación habían abandonado el lugar hacía rato. Y entre principio y fin, un interminable desfile de policías llenando camiones de decenas y decenas de ‘inquietos’ y conflictivos ¿fans?, barreras de seguridad derribadas por turbas tratando de escapar de los cuchillos y punzones, e inútiles llamados a la calma hasta por parte del ‘Charanguero Mayor’. No, no exagero. Era una escena casi grotesca y hasta ridícula por momentos; miles de personas disfrutando del placer de la violencia ‘musicalizada’, el placer de la violencia por la violencia.

Sí, la Charanga ganó varios premios Lucas con su video “Gozando en la Habana”, incluido (me resisto a escribir ‘por supuesto’) el Premio de la Popularidad. Y en cada nominación una algarabía ensordecedora y en cada premio el delirio multitudinario.

Respeto los gustos de todo el mundo; cada cual decide si baila con ellos, con Wisin y Yandel, con Akon o con los mismísimos Músicos de Bremen, o si escucha a los Van Van, Sabina, Interpol, Coldplay o Polito Ibañez. De igual forma creo que todos merecen ese mismo respeto, incluidos los propios artistas.

Y por eso sentí tanta decepción cuando llegó el momento cumbre de la noche de los Lucas en el que le correspondía a aquel prestigioso, querido y muy profesional actor anunciar el Video del Año. Tal vez no fue intencional, quizás se dejó llevar por la multitud o lo traicionó no sé qué reflejo condicionado (o no), pero confieso que mi admiración por el susodicho bajó desde Huracán Categoría 5 en la escala Saffir-Simpson a simple depresión tropical cuando le escuché decir mientras leía: “Bueno, ‘esto’ dice: Rincones, de Rene Ferrer” (¡¡Vade retro!!). No sé si ‘patidifuso’ sería el adjetivo ideal para describir mi estado en ese momento.

Pero lo peor estaba por llegar cuando al veredicto (más bien sonó a anuncio funerario) siguió un breve silencio que pronto se convirtió en murmullo, interrumpido solo por aislados y tímidos aplausos mientras el director del video subía al escenario acompañado del pequeño hijo del trovador (quien no se encontraba presente) a recoger la estatuilla.

Y hasta ahí puedo contar. Aunque sabíamos que nos ‘perderíamos’ el tema del cierre, que sin lugar a dudas sería “Gozando en la Habana” (como después comprobamos), decidimos marcharnos; no por el disfrute de aquel boicot personal a los charangueros, sino porque si esperábamos a que terminara el espectáculo no habría Dios capaz de ‘empatarse’ con una guagua o taxi cuando salieran del teatro aquellas miles de personas.

Hace apenas unos días leí que la Charanga Habanera cerrará el año con nueve conciertos en Florida (no el municipio camagüeyano sino el estado norteamericano), empezando el día 17 de diciembre. ¡Ahhhh! Ironías de la vida. Me pregunto si en alguno de esos conciertos se escuchará el “…tú llorando en Miami y yo gozando en la Habana.” Apuesto a que sí. Al César…

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3 Responses to Ni llorando en Miami ni gozando en La Habana

  1. gellita dice:

    Genial! creo que somos muchos los que pensamos así. Lástima que no seamos los sificientes…

  2. Diana dice:

    para actualizarte un poco mas en ese tipo de temas, te diré q tu charanguero mayor, parece que sabiendo q se iba “pa la yuma” a cantar, hizo una nueva versión de la canción, que ahora dice “tu gozando en miami y yo gozando en la habana”… no comment!!!

  3. Dayán García La O dice:

    interesante, muy interesante, me encanta bailar con la charanga, el casino y yo somos casi lo mismo, pero tu análisis de los Lucas y del fenómeno post charanga está muy justificado, buen post, gracias por pasar por mi blog, saludos

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